La tasa de seguridad es un impuesto establecido por el gobierno departamental, el cual se liquida con base en el consumo de energía del inmueble. Dado que dicho consumo corresponde a la persona que habita y utiliza el inmueble, es decir, al inquilino, esta tasa se cobra al responsable de ese consumo y no directamente al propietario del inmueble.
Por esta razón, el pago de la tasa de seguridad se encuentra asociado a quien ocupa el inmueble y genera el consumo de energía registrado.